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Sobre esta nueva etapa de México y nuestra democracia

2 July, 2012

Foto de Josh Haner del NYTime.

Primero que nada, saben que estuve ayer muy activo en las redes sociales (Facebook, con uno que otro Tweet). Luego escribo mis opiniones. Pero por mientras, esto mejor que he leído hasta ahorita sobre los resultados de ayer, y con la cual comparto también la opinión de que no seré como los Republicanos en Estados Unidos, que abiertamente desean que Obama y América fracase, con tal de así lograr éxitos políticos y electorales (como lo hizo el PRI también), así que también le desearé esto a Enrique Peña Nieto:

Éxito y suerte, esperemos que lo México mejore, con o sin ti, a tu favor o no.

Obviamente espero todavía que todos los delitos e irregularidades cometidas durante la campaña y el voto del domingo sean investigadas y procesadas, pero por mientras. Sólo está la esperanza y la madurez cívica.

Pongo aquí la editorial que me inspiró:

Quique:

(Disculpa el tuteo, pero me es inevitable después de meses de ver tu sonriente cara en cada rincón del país).

Según los resultados preliminares del IFE, tú ganaste las elecciones del 1 de julio.

Debo confesarte que no voté por ti porque creo que careces de las habilidades, el nivel intelectual, la visión de Estado y la integridad moral que se necesitan para ser presidente de México; porque estás rodeado de gente inescrupulosa que han hecho de la corrupción su modus vivendi; porque el PRI, tu partido, ha demostrado hasta la náusea que la justicia, la democracia y el progreso del país no figuran dentro de sus prioridades y que el ejercicio de poder es solo un vehículo para mantener las canonjías de un pequeño grupo de privilegiados.

También me parece evidente que tu triunfo está lejos de poseer la pulcritud y legitimidad que necesitamos y merecemos. Tu campaña estuvo basada en las mentiras y la demagogia (igual que las otras, para ser justos) y tu ventaja es atribuible en gran medida a la compra de votos, el chantaje, la amenaza, el gasto desmedido en publicidad y la evidente intercesión de algunos medios de comunicación que te solaparon, cuidaron y exaltaron.

Estoy convencido de que nuestra incipiente y vapuleada democracia, a pesar de aún ser imperfecta, inequitativa y manipulable, es preferible a la simulación que vivimos por décadas (ejercida y preservada por tu partido, por cierto). Y para desarrollarla y consolidarla es necesario acatar las reglas del juego, aunque sean injustas y torcidas, aunque el juez sea tuerto y desaseado.

Es por eso que acepto que, trámites más o menos, a partir del 1 de diciembre serás el presidente de la República. No cometeré la mezquindad de anhelar que falles sólo para probar que estábamos en lo correcto: que tú no eras una buena alternativa. Esa siempre ha sido la estrategia de la oposición (incluyendo, por supuesto, a tu partido), y hemos comprobado que no beneficia a nadie. Apostar a tu fracaso es apostar al fracaso de México, de uno mismo.

Durante la campaña te dediqué un buen número de tuits poco halagadores (“¡Dicen que hubo un atentado contra @EPN! Alguien colocó un libro en su camioneta”.), te puse apodos, te hice dibujitosy te insulté de muchas y muy variadas formas (no todas elegantes, debo admitir). Pero hoy deseo de todo corazón que te vaya bien, que te las ingenies para derribar nuestros recelos y que, contra todo pronóstico, nos sorprendas convirtiéndote en el mejor presidente que haya tenido este país.

Cuesta decirlo, pero cuentas con mi apoyo y espero que tus acciones conquisten el de las decenas de millones de mexicanos que decidieron no votar por ti (una abrumadora mayoría).

Pecando de iluso e inocente (tirándole a idiota), espero que en una impredecible vuelta de tuerca, decidas estar a la altura del momento histórico, que te des cuenta de que tu compromiso es con México y no con las sabandijas que te respaldan para buscar su propio beneficio; que te sacudas a esas sanguijuelas que han desangrado al país por tanto tiempo; que te rodees de personas honestas y capaces, y con ellas gobiernes para la gente que por décadas ha soportado la inequidad, el abuso y la corrupción; que nos des a los mexicanos la oportunidad de sentir confianza, orgullo y esperanza.

Por supuesto, no creas que te ofrezco un cheque en blanco. Puedes estar seguro de que te estaremos vigilando de cerca, te exigiremos resultados, eficiencia y, sobre todo, honestidad. Espero que te hayas dado cuenta de que este ya no es el México en el que tu tío y tus tutores se enriquecieron obscena e impunemente. Claro que sigue habiendo oportunidades para el saqueo (tal vez te enteraste del caso de los Moreira), pero también ahora hay más formas de escrutinio, de divulgación y de organización. Los ciudadanos estamos más conscientes, más informados y mejor coordinados. Tendrás que rendir cuentas; que no te quede la menor duda.

No nos defraudes, Quique. México ya no aguanta más desilusiones.

Buena suerte.

2 Comments leave one →
  1. 3 July, 2012 0:11

    No es momento de presentar ningun tipo de compromiso o actitud civica contra animales que no les importa el pueblo, no es tiempo de darse la vuelta y decir adelante ya no pude mas. Esa actitud no la necesitamos en lo absoluto. #noesmipresidente

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